
Quizá has llegado hasta esta guía porque llevas tiempo intentando perder peso y no consigues los resultados que esperabas.
Tal vez te preocupa la celulitis, la sensación de hinchazón o la retención de líquidos.
Puede que quieras cuidar tu salud, reducir el riesgo de enfermedades, envejecer de la mejor manera posible o aprender a cuidarte durante una etapa de cambios hormonales como la perimenopausia o la menopausia.
O quizá, sencillamente, quieres sentirte mejor, tener más energía y aprender a priorizarte un poco más.
Sea cual sea tu motivo, hay algo que probablemente tenemos en común: queremos sentirnos bien y cuidar nuestra salud.
Y hay algo que todos hemos escuchado muchísimas veces:
«Para estar sanos, tenemos que comer fruta y verdura y llevar unos hábitos de vida saludables».
¿Te suena? Seguro que sí.
Pero ¿realmente sabemos por qué es importante y, sobre todo, cómo llevarlo a la práctica en nuestro día a día?
Porque no se trata solo de saber qué tenemos que hacer, sino de aprender a integrarlo en nuestra vida y conseguir que cuidarnos sea algo natural.
Eso es precisamente lo que quiero compartir contigo en esta guía.
Para empezar, te invito a mirar tu cuerpo de una manera diferente.
Imagina que tu cuerpo es tu casa. Una casa en la que vas a vivir toda tu vida y que merece que la cuides.
¡Bienvenida a tu casa! ๐
Ahora que ya estás en tu casa, vamos a recorrerla juntas.
Como cualquier casa, nuestro cuerpo necesita unos cuidados para mantenerse en buenas condiciones. No basta con tener una casa bonita; hay que amueblarla, mantenerla limpia, mover los muebles de vez en cuando para llegar a todos los rincones y, por supuesto, dejar que todo descanse.
Con nuestro cuerpo ocurre exactamente lo mismo.
Hay cuatro cosas fundamentales que necesitamos cuidar: la alimentación, la hidratación, el movimiento y el descanso.
Y vamos a empezar por lo primero que harías cuando llegas a una casa nueva: ¡amueblarla!
1. ALIMENTACIÓN: AMUEBLA TU CASA

Imagínate que acabas de comprar una casa. Está vacía y lo primero que tienes que hacer es amueblarla para poder vivir en ella.
Pero claro, no vas a comprar cualquier mueble, ¿verdad?
Seguro que buscas muebles de buena calidad, que sean bonitos, resistentes y que te duren muchos años.
Pues con nuestro cuerpo pasa exactamente lo mismo. Los alimentos son los muebles con los que vamos construyendo nuestra casa por dentro.
Y aquí hay tres cosas muy importantes que debes tener en cuenta.
Primero, la CALIDAD.
No es lo mismo llenar tu casa de muebles de calidad que elegir cualquier cosa. Con los alimentos ocurre igual: necesitamos alimentos que nos aporten buenos nutrientes, como frutas, verduras, legumbres, frutos secos, pescado, huevos, cereales integrales y aceite de oliva virgen extra.
Después, la VARIEDAD.
Imagínate que entras en una casa y solamente encuentras sofás. ¡Qué aburrimiento! Necesitas una cama para dormir, una mesa para comer, sillas para sentarte, armarios para guardar la ropa…
Cada mueble tiene su función.
Con los alimentos pasa lo mismo. No podemos comer siempre lo mismo. Necesitamos variedad para incorporar los diferentes nutrientes que nuestro cuerpo necesita.
Por eso siempre digo: ¡COME EL ARCOÍRIS! ๐ Cuantos más colores y variedad de frutas y verduras incorpores, mejor.
Y, por último, la CANTIDAD.
Imagínate que compras muebles de muy buena calidad, pero te emocionas tanto que llenas la casa de muebles. Pones tantos que ya no puedes caminar ni moverte con comodidad.
¡Menudo problema!
Pues con la alimentación ocurre exactamente lo mismo. Aunque comas alimentos saludables, si comes cantidades excesivas, también puedes sentirte demasiado llena, pesada y sin comodidad.
Por eso, no basta con elegir alimentos de calidad y variados. También tenemos que cuidar las cantidades y aprender a escuchar las necesidades de nuestro cuerpo.
๐ Quédate con esta idea:
CALIDAD + VARIEDAD + CANTIDAD ADECUADA
¡Así es como empezamos a amueblar nuestra casa por dentro!
2. HIDRATACIÓN: MANTÉN TU CASA ๐ง

¡Ya tenemos nuestra casa amueblada! Pero ahora toca mantenerla limpia y cuidada.
Imagínate que vas a limpiar tu casa. ¿Utilizarías agua sucia? ¡Claro que no! Necesitas agua limpia y segura para dejarla en buenas condiciones.
Ahora imagina que tienes que limpiar dos casas: una tiene 70 m² y la otra 120 m².
¿Utilizarías exactamente la misma cantidad de agua para las dos?
Seguramente no.
Pues con nuestro cuerpo ocurre algo parecido. No todas las personas necesitamos beber exactamente la misma cantidad de agua.
Depende de muchos factores: de cuánto nos movemos, de si hace calor, de cuánto sudamos, de nuestra alimentación y de nuestras circunstancias personales.
Además, ¿sabías que parte del agua que necesitamos también nos llega a través de los alimentos?
Por eso, lo importante es beber agua potable y mantener una hidratación adecuada a las necesidades de nuestro cuerpo.
๐ Quédate con esta idea:
CALIDAD + CANTIDAD ADECUADA
3. MOVIMIENTO: MUEVE LOS MUEBLES ๐ถโ๏ธ

¡Nuestra casa ya está amueblada y limpia! Pero ¿qué ocurre cuando llevamos mucho tiempo sin mover los muebles?
Que se acumula polvo debajo, aparecen rincones que no limpiamos y hay zonas a las que apenas llegamos.
Por eso, de vez en cuando, necesitamos mover los muebles, apartarlos y llegar a esos lugares que normalmente quedan olvidados.
Pues con nuestro cuerpo ocurre algo parecido: ¡necesitamos movimiento!
Nuestro cuerpo no está diseñado para pasar todo el día sentado. Caminar, subir escaleras, bailar, hacer ejercicio en casa, entrenar fuerza o simplemente levantarnos de la silla son formas de mantenernos activos.
Y no, no necesitas pasar horas en el gimnasio ni convertirte en una deportista de élite.
Lo importante es encontrar actividades que disfrutes, que encajen con tu vida y que puedas mantener en el tiempo.
¡Recuerda que cada movimiento cuenta!
๐ Quédate con esta idea:
EL MOVIMIENTO AYUDA A MANTENER NUESTRO CUERPO ACTIVO Y FUNCIONAL.
4. DESCANSO: DEJA QUE SE SEQUE EL SUELO ๐ด

¡Ya hemos amueblado nuestra casa, la hemos limpiado y hemos movido los muebles para llegar a todos los rincones!
Pero imagina que acabas de fregar el suelo de tu casa.
Si alguien entra y empieza a caminar antes de que se seque, dejará todas las huellas marcadas.
Por eso, después de limpiar, necesitamos dejar que el suelo se seque tranquilamente.
Pues con nuestro cuerpo ocurre algo parecido.
Podemos comer bien, beber agua y mantenernos activos, pero también necesitamos parar, desconectar y descansar.
Durante el sueño nuestro organismo realiza importantes procesos de recuperación y se prepara para afrontar un nuevo día.
Porque no podemos estar siempre en movimiento. Nuestro cuerpo también necesita momentos de pausa.
Descansar no es perder el tiempo, es cuidar de nuestra casa.
๐ Quédate con esta idea:
TU CUERPO TAMBIÉN NECESITA TIEMPO PARA RECUPERARSE.
Y AHORA, ¿CÓMO PODEMOS CONSEGUIRLO? ๐ ๐
Ahora que ya conoces los cuatro pilares que necesita tu cuerpo para estar bien cuidado, quizá te estés preguntando:
¿Cómo puedo incorporar todos estos hábitos a mi vida? ¿Por dónde empiezo? ¿Y cómo consigo mantenerlos en el tiempo?
Precisamente de ahí nació mi idea de crear el Método Siéntete Saludable.
Quería reunir en un mismo lugar todo lo que necesitamos para aprender a cuidarnos, con un plan progresivo, herramientas prácticas y mi acompañamiento durante el proceso.

Un programa de transformación de hábitos en el que trabajamos la alimentación, la hidratación, el movimiento y el descanso para que aprendas a cuidar tu cuerpo de una forma completa y consigas incorporar esos hábitos a tu vida.
Pero hay algo importante: no vamos a intentar cambiarlo todo de golpe.
Los cambios que perduran necesitan tiempo. Por eso trabajamos con un proceso inicial de cuatro meses, dedicando cada mes a uno de los cuatro pilares e incorporando progresivamente cada nuevo hábito.
¿Qué vamos a trabajar?
* Primer mes: Alimentación. Recibirás menús semanales antiinflamatorios basados en el patrón mediterráneo y aprenderás a organizar tus comidas, elegir los alimentos y adaptar tu alimentación a tus necesidades, tanto en casa como cuando comes fuera.
* Segundo mes: Hidratación. Tendrás una guía práctica para aprender a mantener una hidratación adecuada e incorporar este hábito a tu rutina.
* Tercer mes: Movimiento. Aprenderás a incorporar ejercicios en casa y pequeños momentos de actividad física en tu día a día. Porque no todo es ir al gimnasio: también podemos movernos mientras hacemos nuestras actividades cotidianas.
* Cuarto mes: Descanso. Trabajaremos el descanso, la relajación y la gestión del estrés para favorecer la recuperación de tu cuerpo y mejorar tu bienestar.
Y durante todo este proceso tendrás consultas y acompañamiento conmigo. No se trata de darte información y dejarte sola, sino de enseñarte, resolver tus dudas y ayudarte a llevar cada aprendizaje a tu vida real.
Además, para completar esta filosofía, incorporamos productos elaborados a partir de frutas, verduras y bayas, que aportan fitonutrientes y complementan nuestra alimentación. Porque sabemos que muchas veces no llegamos a consumir toda la cantidad, calidad y variedad de vegetales que nos gustaría.
¿Y qué ocurre después de los cuatro meses?
Que habrás trabajado progresivamente los cuatro pilares y tendrás las herramientas para seguir cuidándote. No es un proceso que tenga que terminar a los cuatro meses: muchas personas deciden continuar porque quieren mantener esta forma de vida y seguir aprendiendo.
Mi objetivo es que dejes de ver la salud como una lista interminable de obligaciones y descubras que puedes cuidarte de una manera práctica, sencilla y adaptada a tu vida.
Alimentación, hidratación, movimiento y descanso. Cuatro pilares, un mismo objetivo: aprender a cuidar tu casa, tu cuerpo, para toda la vida.
Esto es el Método Siéntete Saludable. ๐
Y ahora te cuento por qué estoy aquí…

Durante muchos años trabajé en la industria farmacéutica. Antes de los 40, mi vida profesional giraba alrededor de los medicamentos y de ayudar a tratar enfermedades.
Pero la vida a veces te da unos giros que no esperas.
En mi caso, un medicamento me provocó un accidente que cambió mi vida. Aquello me hizo replantearme muchas cosas y empezar a mirar mi salud de otra manera. Me di cuenta de lo importante que era cuidar de mí, prestar atención a mis hábitos y no dejar toda la responsabilidad de mi salud en manos de los medicamentos.
Después de una larga temporada de baja, llegó el momento de volver a trabajar. Pero las cosas ya no eran como antes: cuando regresé, no recuperé el puesto que tenía.
Y ahí tomé dos decisiones que marcarían mi futuro: quería trabajar lo menos posible para otros y encontrar una manera de construir algo propio, que me diera libertad para decidir sobre mi tiempo y mi vida.
Así fue como empecé a convertir mi estilo de vida saludable en mi propio negocio.
Hoy mi trabajo tiene dos partes que me apasionan: ayudar a las personas a cuidar su salud a través de buenos hábitos y enseñar a quienes lo desean a construir su propio proyecto profesional en el sector de la salud y el bienestar.
Porque si algo he aprendido de mi propia experiencia es que nuestra salud y nuestra libertad son dos cosas que merecen que les dediquemos tiempo.
TU CUERPO ES TU CASA ๐ก
Puedes cambiar de casa, de coche, de trabajo o de ciudad.
Pero tu cuerpo te acompañará durante toda tu vida.
Es el que te permite abrazar, caminar, viajar, reír y disfrutar de las personas y de los pequeños momentos que hacen que tu vida sea especial.
Cuídalo, respétalo y aprende a sentirte bien en él. ๐
¿Y AHORA, HABLAMOS? ๐
Después de leer esta guía, quizá tengas ganas de empezar a cuidar tu cuerpo de otra manera.
Quizá quieras mejorar tus hábitos, sentirte con más energía, cuidar tu alimentación o descubrir cómo puede ayudarte el Método Siéntete Saludable.
O quizás, al conocer mi historia, te ha llamado la atención otra parte de mi proyecto: la posibilidad de convertir tu interés por la salud y el bienestar en tu propio negocio, trabajar desde casa y desarrollar una actividad a través de las redes sociales.
Sea cual sea tu motivo, me encantará conocerte, escucharte y contarte cómo puedo ayudarte.
¿Hablamos?
Escríbeme por WhatsApp. ¡Estaré encantada de leerte! Pincha en el enlace o te dejo mi numero +34 666 742 416
A veces, el primer paso para cuidarte mejor empieza con una conversación.
Un abrazo,
Lourdes Conejero
Farmacéutica · Health Coach
